
Me dirijo a tu casa.
Llevamos una semana planeando esto.
Se acerca el momento.
Siento mariposas en el estómago, estoy nerviosa,
me da miedo,
pero debo ser valiente para salir de ésto.
Nos encontramos en la plaza y creo q me quiero morir.
No puedo creer que vaya hacer esto,
pero no puedo retroceder.
Mi vida depende de ello.
Caminamos tranquilas a tu casa
y al llegar al jardín
siento un aroma familiar, no lo reconosco,
pero me causa mucha nostalgia y anhelo.
Al abrir la puerta lo entiendo,
es una traición de tu parte.
Trato de salir corriendo, esto no debia suceder.
No puede ser.
Me detienes con solo moverte un poco.
A mi mente acude la misma escena de aquel miércoles,
cuando todo esto comenzó.
No puede ser.
"trata de calmarte" me dices.
"¡traidora!" te grito.
"solo dejame explicarte"
No puedes, no tú.
Como pudiste, no él, no él.
Entramos a tu casa, estamos en tu living,
sentadas en los sillones, de frente.
"¿Por qué?" te pregunto.
"Si lo vas hacer tiene que ser como se debe"
"Pensé que eras mi amiga"
"Créeme que lo soy"
"Entonces, por qué lo escondes"
"Puedes sentirlo ¿verdad? Es el vínculo que los une"
"No me importa. Haz que entre de una vez. "
Lo llamaste y él apareció veloz como el rayo.
En un abrir y cerrar de ojos me encontré abrazada de una de las criaturas mas maravillosas y excentricas que pueden existir, una de las más oscuras y terroríficas que pisan la tierra.
Y pronto sería una de ellas.
Por un momento me perdí en sus ojos,
dorados-miel como estaban,
indicaban lo ancioso que se encontraba.
Sabía lo que planeaba.
Quería removerme de su abrazo,
pero no pude.
La atracción ahora,
lo admito, es muy fuerte.
Pero no me deje vencer.
Trató de besarme,
pero me moví.
Sus labios rozaron cuello.
De inmediato me congelé.
"No te asustes mi amor" dijiste "no te dolerá, lo prometo"
Me causó gracia, parecía cualquier cosa menos lo que era.
"Será mejor que te recuestes" Dijiste besándome el cuello y recostándome con cuidado sobre el sillón.
"¿Qué me hiciste?" Gruñí. "No me puedo mover"
"Lo que te inmoviliza es tu propio miedo, no yo, relájate"
"mentira" No podía ser. Si a algo le temo, le enfrento, no me inmovilizo.
De todas formas estaba acostada, y él, paseando de un lado a otro como león enjaulado, por lo que me aproveché relajarme un poco.
Me percaté de que la traidora hacia salido en algun momento, estabamos solos en la sala.
Pasaron unos pocos segundos y volvió con unas toallas.
No servía de nada enojarme, decidí tomar las cosas con calma, no me urgiría.
"¿para qué es eso?" pregunté mientras me incorporaba. Podía moverme.
"Para que no manches mi sillón. Obvio" Respondió ella. Suspiré.
"No te preocupes, no derramaré una gota" le dijo él y me miró"ni ella tampoco".
"¿Qué haces TÚ aquí?" le pregunté directamente, ya qué importaba.
"Si crees que te he dejado un minuto sola te equivocas. Si quieres ser una de nosotros será por mí. Es mi derecho."
"¿Tú derecho? Já! Me metiste en esto sin mi permiso cuando en tu mundo las minas mandan! Yo haré lo que quiera con o sin tu permiso,
Cariño"
"Está bien, no te obligaré. Pero te diré algo, continua con tu plan, que yo no me meteré. Te amo y no soportaría verte transformada en algo que no eres por otra persona." Me besaste rápidamente, a lo que yo te aparté de un empujón.
"Como nuestro compromiso está vigente, el único que te puede cambiar soy yo." la miraste a ella, pidiéndo apoyo, estaba sentada muy tranquila en una silla" ¿no es verdad?
"Lo siento amiga, pero es verdad. En nuestro mundo así son las cosas."
"Lo sabías." los miré a ambos "Lo sabian"
"Sí" respondieron ambos. él se acercó a mi y me abrazó, lo dejé.
"Eres libre de decidir, toma tu tiempo, no te precionaré" Me dijiste al oído.
Aquello me causó gracia. "Sin presiones" Sí claro.
Lo pensé un rato, él me abrazaba y ella me miraba. Sus pensamientos eran solo un "perdón".
Pasaron 15 minutos. Y decidí que si queria salir del problema no quedaban más alternativas. El tiempo corre y no tengo más opciones.
"Lo haré" dije.
Él saltó de gozo y me abrazó lo más fuerte que podia sin quebrarme.
"pero date prisa"
"No te defraudaré" me dijiste.
Está vez me conducieron a la pieza de mi amiga, pude entender la verdad. Lo hizo por mejor, adivinando el resultado de antemano, me costaría un mundo perdonarla pero seguiría siendo mi amiga.
"¿Por qué a tu pieza? le pregunté.
"No sé cuanto tarden y creo que estarás mas comoda en mi cama que en un sillon de dos piezas"
Me recoste en la cama y respiré profundo. Pusieron una toalla doblada bajo mi cuello.
"Podré levantarme hoy dia mismo, cierto?"
"Sí, no te preocupes" respondió mientras se acercaba lentamente a mi.
"Podré controlarme de inmediato, verdad?" Se rió.
"Conociéndote, no tendrás problemas hasta mañana a medio día o puede que incluso el viernes. Eres fuerte, haz pasado por cosas peores" Sonrió de una manera encantadora, me inspiró confianza, valor. A pesar de todos los problemas en los que estoy metida por él, no lo puedo odiar, lo sigo queriendo. Pero no la forma que él quiere, si fuera así, nada de esto estaria pasando.
"Respira hondo, no dolerá, lo prometo"
Sentí sus labios en mi cuello, seguió bajando por el lado, pensé que acertaria como en las películas, pero no fue así. Me sujetó la mano y respiré hondo. Todo pasó en menos de lo creí. No fue como esperaba, pero si me dolió un poco.
Al terminar vi la hora, me sentía un poco mariada pero bien.
Eran las 3:30. No tardó ni 20 minutos.
Sonreia con la mejor sonrisa de satisfacción y orgullo, era aterrador pero encantador y atractivo.
¿atractivo? Vaya palabra, pero es así. Por un segundo dudé mis planes, y pensé en compartir la vida con un amigo eterno y mino como él, pero la clave estaba ahi, en el
amigo.
Nos despedimos y regresé a mi casa, debia tardar 25 minutos en llegar, pero llegue en 10. Tenia prisa. Hasta ahora todo está bien. Veremos como sigue mañana.
Estoy un poco asustada.
PD: Sé que se puede malinterpretar pero NO tiene nada que ver con Relaciones Sexuales!!!!!!